Esta historia es un poco curiosa, como un grupo de personas sin conocerse de nada, queda un fin de semana para hacer una ruta en un sitio que no conoce y a saber con quien se junta.
Este deporte del ciclismo que tendrá que dada día que pasa me sorprende mas.

El principio del puerto de Hoduras trascuria por una zona arbolada y como iba charlando con Cubino no medio tiempo hacer ninguna foto ( iba subiendo con uno de mis héroes de mi infancia, las subida se hacia casi sola) .Aunque la subida no tenia rampas muy duras los 12 km de subida empezaban a pesar y decidí bajar un poco el ritmo he ir contemplando el paisaje he ir haciendo fotos para recordar el día, como no era el ultimo me tome la libertad de meter el 26 y subir casi de romería viendo las frolrecitas y de mas animalitos. 
En la parte final ya apretaba el solecito y deseando buscar una fuente para refrescarnos, ya que el dichoso Valle era famoso `por el calor. Pero antes teníamos que descender por la otra cara. Un descenso muy peligroso y con tramos muy mal asfaltado, casi para bici de montaña, pobres ruedas.
Paramos en un pueblo muy bonito a coger agua, nombre ni idea. El ambiente a la salida tenso, parecía que el personal tenia ganas de gresca y en las primeras rampas del puerto Jakimati puso la cosa tensa, iba con la idea de aguantar un poco mas, ya que las segundas subidas se me dan mejor pero el ritmo era un poco fuerte para todo lo que quedaba de subida y vi flaquear a Cubino, como diciendome sigue tu que yo paso del tema y claro si claro se queda Cubino donde iba a ir yo, para reventar 10 metros mas arriba, conque casi de inmediato me dije que date con este que si se queda es por algo. Que razón tenia por lo menos quedaban 9 km de subida. Esto de no conocer el terreno tienes que ir con pies de plomo.Al final claro esta me termine quedando de Cubino, el sobre esfuerzo de en intentar seguir al grupo me paso factura . Veia alo lejos a Makinolo y a Polnikov y decidí esperarlos para recuperar un poco, pero cuando me cogieron no me vi en condiciones y para no ir agusto decidi no seguir a Makinolo y quedarme un poco con Polnikov que parecía que la rodilla le empezaba a dar problemas y darle un poco de compañia en la subida para aliviar el sufrimiento.
Ya en los llanos, por fin un llano mi terreno, parecía que habia ganas de ir fuerte pero la gente se quedaba y se tenia que parar para poder ir todos juntos.
SIN TERMINAR .

